El proyecto: dos leyes para regenerar la política

El proyecto se compone de dos leyes complementarias que solo tienen sentido juntas:

  • Ley de Dignificación de la Profesión Política: las reglas del oficio hacia adelante (retribución por fórmula, límites de mandato, fin del monopolio de partidos y subvenciones, rendición de cuentas, fin de privilegios).
  • Ley de Amnistía Política: el mecanismo de transición (el «punto cero») para pasar del sistema actual al regenerado.

Una «ley externa»

La impulsa la ciudadanía, no la clase política («nadie es buen juez en causa propia»): vía Iniciativa Legislativa Popular (recogida de firmas) con campaña de visibilidad. Apoyo teórico: la teoría de la elección pública (Buchanan/Tullock) y la crítica a la partitocracia (Trevijano).

Por qué es necesario

  • La autorregulación ha fallado: los cargos fijan su sueldo, sus aforamientos y sus reglas (juez y parte).
  • Desafección profunda: la política aparece de forma recurrente entre los principales problemas en el CIS.
  • Partitocracia y captura: los partidos patrimonializan el poder (cargos, organismos, medios).
  • No es «anti-políticos»: es pro-instituciones — que el oficio atraiga a los mejores por servicio, no a los peores por privilegio.