La paradoja de Condorcet (mayorías cíclicas)
🏷️ Origen
La descubrió el matemático y filósofo ilustrado francés Nicolás de Condorcet en su Ensayo sobre la aplicación del análisis a la probabilidad de las decisiones por mayoría (1785). Es la «otra» paradoja del voto, distinta de la del votante racional (ver `paradoja-del-votante.md`), y antecedente directo del célebre teorema de imposibilidad de Arrow (1951).
🤔 Qué es (el planteamiento)
Tres amigos —1, 2 y 3— votan entre tres planes: A, B y C. Cada uno tiene preferencias perfectamente ordenadas y coherentes:
- El votante 1 prefiere A > B > C.
- El votante 2 prefiere B > C > A.
- El votante 3 prefiere C > A > B.
Veamos qué decide la mayoría comparando de dos en dos. ¿A o B? Ganan A los votantes 1 y 3: la mayoría prefiere A a B. ¿B o C? Ganan B los votantes 1 y 2: la mayoría prefiere B a C. Por lógica, si la mayoría prefiere A a B y B a C, debería preferir A a C. Pero comprobémoslo: ¿A o C? Ganan C los votantes 2 y 3: la mayoría prefiere C a A. ¡Contradicción! La mayoría prefiere A a B, B a C y C a A: un círculo sin ganador, una pescadilla que se muerde la cola.
🌀 Por qué descoloca (la tensión)
Descoloca porque cada individuo es racional y coherente (sus preferencias son transitivas: si prefiere A a B y B a C, prefiere A a C), y sin embargo, al sumarlas por mayoría, el grupo se vuelve incoherente: sus preferencias colectivas giran en círculo. La «voluntad de la mayoría» —que invocamos como si fuera algo claro y único— puede sencillamente no existir de forma consistente. Y hay un corolario inquietante: quien controle el orden en que se votan las opciones (qué se enfrenta a qué primero) puede dirigir el resultado a voluntad.
🔑 Soluciones e intentos de respuesta
individuales no siempre produce una preferencia colectiva sensata. No es un fallo del sistema de votación concreto, sino algo estructural. ⚖️ Más que una solución, es un diagnóstico que obliga a la modestia sobre lo que significa «lo que quiere la gente».
ningún método de votación razonable puede garantizar siempre un resultado coherente y justo cumpliendo a la vez unas pocas condiciones mínimas y deseables. La paradoja de Condorcet es la punta de ese iceberg. ⚖️ Cierra la puerta a la «fórmula perfecta» de decisión colectiva.
cuando existe) mitigan el riesgo, pero ninguno lo elimina del todo. ⚖️ Se gana robustez, no perfección.
- Aceptar que no siempre hay «voluntad general» coherente: la lección honesta es que agregar preferencias
- El teorema de imposibilidad de Arrow (la generalización): el economista Kenneth Arrow (Nobel) demostró en 1951 que
- Reglas que reducen el problema: ciertos métodos (votación por rondas, sistemas que buscan al «ganador de Condorcet»
🧠 Qué debate de fondo toca
Es uno de los pilares de la teoría de la elección social y un golpe a la idea ingenua de «la voluntad popular» como algo siempre claro y único. Tiene consecuencias prácticas enormes: muestra que el diseño de las reglas de votación importa muchísimo (no es neutral), que el orden del día puede manipularse, y que toda democracia tiene que elegir entre métodos imperfectos. Una advertencia ilustrada, de 1785, contra la idea de que basta «preguntar a la mayoría» para que emerja una respuesta coherente.
🔗 Relacionadas / fuentes
- Misma familia: `paradoja-del-votante.md`. Generalización: teorema de Arrow.
- Base: `_INDICE-paradojas.md`. Fuentes: Condorcet (1785); Arrow, Social Choice and Individual Values (1951); SEP «Social Choice Theory», «Arrow’s Theorem».