RÉGIMEN COMUNAL: LA PROPIEDAD EN MANOS DE LA COMUNIDAD
¿Y si los recursos no fueran ni tuyos ni del Estado, sino de todos, gestionados por la comunidad que los usa? Esa es la idea que late en el régimen comunal, una familia amplia que va desde la pequeña comuna voluntaria hasta el comunismo de Estado. Su promesa es atractiva —cooperación e igualdad—; su historia, muy desigual según una variable clave: si es voluntario o impuesto.
¿Quién manda y cómo se decide?
En el ideal, la comunidad reunida en asamblea, de forma horizontal. En el comunismo histórico de Estado, quien mandó de verdad fue el partido, «en nombre del proletariado»: la promesa horizontal acabó en centralización vertical.
Variantes
- Comunalismo libertario (Murray Bookchin): municipios y asambleas, de abajo arriba.
- Comunas y cooperativas voluntarias (kibutz, cooperativas de trabajo).
- Comunismo de Estado: propiedad estatal centralizada (URSS y similares).
Lo mejor que se puede decir de él (steelman)
- Cooperación, igualdad y sentido de comunidad frente al «sálvese quien pueda».
- No es una fantasía total: la Nobel Elinor Ostrom demostró que comunidades reales gestionan bien los bienes comunes (pastos, pesquerías) sin Estado ni mercado, cuando se dan buenas reglas.
Las objeciones serias
- El polizón (free rider): si la cosecha es de todos, ¿quién madruga a trabajarla?
- El cálculo económico: sin precios ni propiedad, ¿cómo se sabe qué producir y cuánto? (la crítica de Mises y Hayek al socialismo).
- Escala y libertad: funciona en grupos pequeños y voluntarios; impuesto a un país entero, deriva en coacción y escasez.
🦔 Lectura minarquista
Aquí la clave es una palabra: voluntario. Si alguien quiere vivir en comuna o montar una cooperativa, nos parece estupendo: eso también es libertad. Lo que rechazamos es imponerlo a todos por la fuerza del Estado, aboliendo la propiedad y la opción de marcharse. Comunal sí; obligatorio, no.
Para seguir
- Opuestas: Minarquía, Plutocracia. Pariente: Anarquía (rama social).
- Para leer: Karl Marx, Piotr Kropotkin, Murray Bookchin, Elinor Ostrom (El gobierno de los bienes comunes); crítica: Ludwig von Mises (El socialismo).