Para que sea una «ley externa» (impulsada por la ciudadanía), hay que movilizar y dar visibilidad: recoger firmas y llevar la ley al Congreso «bien hecha», por la vía de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP).
La vía ILP (marco real)
- En España, una ILP requiere reunir 500.000 firmas acreditadas (LO 3/1984).
- Reto honesto: hay materias excluidas de ILP, y reunidas las firmas, la votan las Cortes (pueden tumbarla). Por eso la presión social importa tanto como las firmas.
- Las partes que exigen reforma constitucional no caben en ILP: hay que separar lo «ilp-able» de lo que no.
Visibilidad y riesgos
Red de puntos para informar y recoger firmas, web y vídeos divulgativos, mensaje constructivo («regenerar para dignificar», no antipolítica de bronca). Riesgos honestos: el coste de una red física, que se perciba como plataforma de un partido (perdería el carácter «externo»), y que el Congreso la archive (plan B: presión, repetición, pacto).