Valoración por múltiplos: el PER y su media histórica

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✖️ Múltiplos y PER

Por qué empezamos por aquí (y por qué hay que tener cuidado)

Los múltiplos son el atajo de valoración más usado del mundo: un solo número que te dice, de un vistazo, si una acción parece cara o barata. Son rápidos, cómodos y útiles para comparar. Pero son un termómetro relativo, no una balanza: te dicen si algo está caro respecto a otra cosa (su pasado, sus rivales), nunca cuánto vale de verdad en euros. Usarlos bien es un arte; usarlos mal es la forma más común de engañarse. Empezamos por ellos porque son la puerta de entrada, no porque sean la respuesta final.


QUÉ ES UN MÚLTIPLO (Y EL REY: EL PER)

Un múltiplo compara el precio con alguna medida del negocio. El más famoso es el PER (Price-to-Earnings Ratio, precio/beneficio):

PER = precio por acción ÷ beneficio por acción (BPA) (equivale a: capitalización ÷ beneficio neto — es lo mismo dividido por el mismo nº de acciones).

Cómo se lee: el PER es cuántos años de beneficio actual estás pagando por la empresa. Un PER de 20 significa que pagas 20 veces el beneficio de un año; si el beneficio no creciera, tardarías 20 años en recuperar tu dinero vía beneficios.

Su inverso es igual de útil: el earnings yield (rentabilidad del beneficio) = beneficio ÷ precio = 1 ÷ PER. Un PER de 20 es un earnings yield del 5 %. Esto permite compararlo con lo que renta un bono: si una acción de calidad rinde un 5 % «de beneficios» y un bono seguro rinde un 4 %, tienes una referencia.

Recordatorio de la pieza 01: el PER solo vale si el beneficio está bien cogido. Con Alphabet lo vimos: el PER «de cabecera» (17,6) usaba un beneficio inflado por extraordinarios; con el beneficio recurrente el PER real es ~32. Basura de entrada, basura de salida.


EL PER HISTÓRICO: ¿CARA O BARATA RESPECTO A SÍ MISMA?

Un PER de 32, ¿es mucho? Depende. Un número suelto no dice nada; hay que compararlo. La primera comparación, y una de las más potentes, es contra su propia historia: ¿a qué PER ha cotizado esta empresa normalmente?

Caso Alphabet (real, PER a cierre de cada año):

Año PER
2022 19,3
2023 24,1
2024 23,5
2025 29,0
Media 4 años ~24
Hoy (~2026) ~32

Lectura: Alphabet cotiza hoy a un múltiplo por encima de su media reciente. Por su propio historial, no está barata: el mercado paga más que de costumbre, seguramente apostando por la inteligencia artificial. Eso no es ni bueno ni malo por sí solo —es un dato—: te dice que el precio ya incorpora optimismo, así que el margen para llevarte una sorpresa agradable es menor.

La trampa del PER histórico: que una empresa haya cotizado a 24 no significa que «deba» volver ahí. Un re-rating (cambio de múltiplo) puede estar justificado: si el negocio ahora crece más, es más rentable o menos arriesgado, merece más múltiplo. O puede ser euforia que acabará corrigiendo. El PER histórico plantea la pregunta correcta («¿por qué paga hoy el mercado más que antes?»), pero no la responde: eso lo tienes que juzgar tú.


LOS OTROS MÚLTIPLOS (Y CUÁNDO USAR CADA UNO)

El PER es el rey, pero tiene hermanos, y cada uno tapa un agujero del PER:

  • P/FCF (precio / flujo de caja libre). Como el PER, pero con caja en vez de beneficio contable. Muchos value lo prefieren porque la caja se maquilla menos (lo vemos en la pieza 03).
  • EV/EBITDA. Aquí entra un concepto clave: el EV (enterprise value o valor de empresa).

EV = capitalización + deuda − caja. Es lo que costaría comprar la empresa entera, asumiendo su deuda y quedándote su caja. Es más honesto que la capitalización para comparar empresas, porque neutraliza la deuda: dos empresas con el mismo beneficio pero una endeudada y otra no no valen lo mismo, y el EV lo capta.

El EBITDA es el beneficio antes de intereses, impuestos y amortizaciones (una aproximación tosca al «flujo bruto»). EV/EBITDA sirve para comparar empresas con distinta deuda o distinto tipo impositivo. Ojo: el EBITDA ignora que las máquinas se gastan (la amortización es un coste real); Charlie Munger lo llamaba despectivamente «beneficio de mentira» cuando se usa para esconder el capex. – P/B (precio / valor contable). Precio frente al patrimonio en libros. Útil sobre todo en bancos y aseguradoras (cuyo activo es dinero) y en situaciones de liquidación; poco útil en empresas cuyo valor está en intangibles (marca, software). – P/S (precio / ventas). Para empresas que aún no dan beneficio (muchas tecnológicas jóvenes). Es el más peligroso: vender mucho sin ganar dinero no vale nada; se abusa de él en las burbujas.


COMPARABLES: MIRAR A LOS VECINOS (CON CABEZA)

Dos referencias que conviene tener siempre en la cabeza

Un PER solo cobra sentido comparado, y hay dos varas de medir que deberías conocer casi de memoria antes de juzgar si una empresa está cara o barata:

  • El PER del mercado entero (el índice). Saber a cuánto cotiza la bolsa en su conjunto te da el «estado de ánimo» general. Históricamente, el S&P 500 (la bolsa de EE. UU.) ha promediado un PER de ~15-16 a largo plazo ( verificar), oscilando entre ~10 en los suelos de pánico y ~25-30 o más en las cimas de euforia (2000, 2021). Que tu empresa esté a PER 32 significa una cosa si el mercado entero está a 30… y otra muy distinta si está a 14. (Para el nivel del mercado a largo plazo se usa mucho el CAPE o PER de Shiller, un PER ajustado por el ciclo que promedia los beneficios de 10 años.)
  • El PER del sector. Cada sector tiene su «PER normal»: las tecnológicas de crecimiento cotizan alto (~20-40), los bancos y las utilities bajo (~8-14), el consumo estable en medio. Comparar el PER de una empresa con la media de su sector te dice si está cara o barata respecto a sus iguales, que es la comparación justa.

Con esas dos preguntas en la cabeza —¿cara o barata respecto al mercado? ¿y respecto a su sector?— tienes un contexto mucho más honesto que mirar un PER a pelo.

Y ahora, los vecinos concretos

La comparación fina es contra empresas parecidas (mismo sector): sus competidores. Si Alphabet cotiza a PER 32 y sus comparables tecnológicas de gran tamaño (Microsoft, Meta, Amazon) cotizan a múltiplos parecidos o distintos, eso te sitúa. Dos avisos:

  1. Compara peras con peras. No tiene sentido comparar el PER de un banco (típicamente 8-12) con el de una tecnológica (20-40): son negocios distintos, con crecimiento y riesgo distintos. Comparar entre sectores es un error de novato.
  2. «Barata respecto al sector» no es «barata». Si todo el sector está en una burbuja, ser «la menos cara de las caras» no te salva. Lo relativo tiene ese límite: en el año 2000, muchas puntocom parecían «razonables» comparadas con otras puntocom aún más locas.

CONTRASTE: PARA QUÉ SIRVEN (Y PARA QUÉ NO) LOS MÚLTIPLOS

Regla de oro de La Choza: nada de vender atajos como si fueran la verdad.

  • A favor: rápidos, comparables, y muy buenos para un primer filtro («¿esto merece que le dedique horas?») y para detectar extremos evidentes (un PER de 60 o de 5 te hace levantar la ceja).
  • En contra: un múltiplo no te dice el valor absoluto, solo el relativo. Y esconde tres trampas:
  • PER bajo ≠ ganga. Puede ser una trampa de valor: barata porque el negocio se muere (lo vemos en la pieza 05).
  • PER alto ≠ cara. Un múltiplo alto puede estar justificado por mucho crecimiento. Para eso existe el PEG (PER ÷ crecimiento esperado del beneficio): un PER de 30 con un crecimiento del 30 % (PEG=1) es más razonable que un PER de 15 con crecimiento cero (PEG=∞).
  • Dependen del beneficio bien cogido (pieza 01): un múltiplo sobre un beneficio maquillado no vale nada.

La conclusión honesta: los múltiplos son un mapa rápido, no el territorio. Te orientan y te ahorran tiempo, pero para saber cuánto vale de verdad una empresa en euros, hay que ir a la caja que produce y descontarla. A eso vamos.


PARA SEGUIR

El múltiplo que de verdad prefieren los value serios usa la caja, no el beneficio contable. Sigue en El flujo de caja libre (FCF): el dinero que no miente.


FUENTES Y PARA LEER MÁS

  • Aswath Damodaran (NYU) — el «decano de la valoración»; su web y libros (The Little Book of Valuation) son la referencia abierta sobre múltiplos y sus trampas.
  • Benjamin Graham, El inversor inteligente — origen del PER y del uso prudente de los múltiplos.
  • Peter Lynch, Un paso por delante de Wall Street — el PEG y comparar crecimiento con múltiplo.
  • (Internas del proyecto) DATOS-alphabet.md, pieza 01 y apuntes-renta-variable.md.