Los estrechos que mueven el mundo

Media economía mundial pasa cada día por un puñado de estrechos y canales de pocos kilómetros de ancho: Ormuz, Malaca, Suez, Bab el-Mandeb, Panamá o el Bósforo. Son los cuellos de botella del comercio: si uno se cierra por una guerra, un ataque o una sequía, el precio de la energía y de las mercancías lo nota el mundo entero en semanas.

El mapa del comercio mundial parece enorme y repartido, pero en realidad cuelga de unos pocos hilos muy finos. Media economía global pasa cada día por un puñado de estrechos y canales de apenas unos kilómetros de ancho. Si uno se cierra —por una guerra, un ataque, una sequía o una decisión política—, el mundo entero lo nota en los precios. Por eso no son solo geografía: son poder. Quien controla el paso, tiene la mano en el grifo.

Esta es la foto de los diecisiete principales pasos por mar —y, aparte, de los grandes corredores por tierra (oleoductos y gasoductos)—, con lo que de verdad importa: qué pasa por ellos, cuánto, y quién los gestiona por las armas o por la política.

🔴 ACTUALIZACIÓN 17-sep-2026 — ORMUZ ESTÁ CERRADO. El estrecho de Ormuz lleva cerrado al tráfico comercial desde el 2 de marzo de 2026 (guerra de EEUU e Israel contra Irán; alto el fuego en abril, memorando en junio, roto en julio con ataques a buques). A esa fecha pasan 5-8 buques al día frente a los 85-100 normales (−95%), las exportaciones de crudo del Golfo han caído de ~17 a ~9 mb/d (−47%), Kuwait ha perdido el 86% de sus escalas y Catar en torno al 67%, el tráfico se ha desviado al mar Rojo y al sudeste asiático, y el crudo cotiza ~20% por encima del nivel previo a la guerra tras superar los 130 $/barril en abril. Fuentes: Al Jazeera, 27-ago-2026 y el informe R45281 del Congressional Research Service. Los ~20 mb/d de la tabla son la operativa normal del estrecho (dato estructural, sigue siendo cierto como capacidad), no la situación actual.
🟠 Y EL MAR ROJO TAMBIÉN SE HA MOVIDO (actualizado el 24-sep-2026): los hutíes tomaron el puerto de Moca el 10 de septiembre y la isla de Perim el 11, en mitad del paso, de modo que un grupo armado no estatal controla físicamente Bab el-Mandeb. El tráfico lo ha notado: 31 tránsitos el 13 de septiembre frente a 43 un año antes (IMF PortWatch), con días de solo 21 buques. Suez venía recuperándose —290 buques a la semana a finales de agosto, un 36 % por debajo de lo normal pero un 30 % por encima de 2025— y no había ataques desde el 24 de agosto. Es el dato más volátil de esta página. Fuentes: Lloyd’s List Intelligence, 3-sep-2026 y Al Jazeera, 13-sep-2026.

Lo que revela la tabla

Tres cosas saltan a la vista, y una cuarta que las cierra.

Primera: la energía del planeta pasa por dos ojos de aguja. El Estrecho de Ormuz y el de Malaca encadenan el petróleo del Golfo con las fábricas de Asia. Casi todo el crudo que mueve a China, Japón y Corea entra por Ormuz y sale por Malaca. Cerrar uno solo dispararía el precio de la energía en el mundo en cuestión de horas. Y a 17 de septiembre de 2026 ya no es una hipótesis: Ormuz lleva medio año cerrado, el crudo superó los 130 dólares en abril y sigue un 20% por encima de antes de la guerra, y el Golfo exporta la mitad de lo que exportaba. No es casualidad que la V Flota de Estados Unidos viva anclada en el Golfo.

Segunda: un choke point no vale nada si no puedes protegerlo. El mar Rojo lo demuestra desde 2023: los ataques hutíes en Bab el-Mandeb han vaciado el Canal de Suez —su tonelaje de contenedores llegó a caer un 82%— y han empujado a miles de barcos al rodeo por el Cabo de Buena Esperanza. Un grupo armado sin apenas marina ha reordenado el comercio entre Europa y Asia. La geografía manda, pero la fuerza sobre el terreno manda más.

Tercera: controlar el paso es un arma política. Turquía administra el grano y el petróleo del mar Negro con la Convención de Montreux en la mano. Dinamarca y la OTAN vigilan la "flota en la sombra" con la que Rusia esquiva las sanciones. Y Panamá y Taiwán se han vuelto tableros de la pugna entre Estados Unidos y China.

Cuarta: siempre hay una salida… pero más cara. Ningún hilo es del todo insustituible, y ahí está la partida. El Estrecho de Lombok es la "salida de emergencia" de China si le cierran Malaca; el Canal de Kiel ahorra el rodeo de Dinamarca; el Cabo de Buena Esperanza salva el mar Rojo a cambio de semanas de viaje. Y el deshielo está abriendo una ruta nueva, la del Mar del Norte por el Ártico, que acorta el camino entre Asia y Europa… pero la controla Rusia. Por cierto, el paso más transitado del mundo por número de barcos no es ninguno de los famosos, sino el Estrecho de Dover, entre Inglaterra y Francia.

La conclusión es incómoda pero clara: el comercio libre, que enriquece a medio mundo, pende de un puñado de hilos que unos pocos Estados y armadas pueden cortar. Entender dónde están esos hilos es entender buena parte de la geopolítica del siglo XXI.

Fuentes

Fuentes (verificación 1-ago-2026): EIA / IEA y CRS (Ormuz, Malaca), Statista, CSIS y BCG (Malaca, Taiwán),

Nota de la casa (septiembre de 2026): las cifras de volumen de la tabla son la operativa normal de cada paso (su capacidad), no la situación de hoy. El estado actual de Ormuz (cerrado desde marzo de 2026) y del mar Rojo (hutíes en Bab el-Mandeb desde el 11-12 de septiembre) está en los dos avisos fechados de arriba y en las filas correspondientes. Son datos vivos: cambian mes a mes.