Quién arma al mundo

Cómo leer las cifras (leyenda importante):

  • El SIPRI mide las transferencias de armas en volumen de capacidad militar (TIV), no en dinero facturado. Y da las cuotas por períodos de cinco años, no por año, para suavizar los picos de entregas. Mezclar ese volumen con euros es el error más común al hablar de este tema.
  • El gasto militar sí va en dólares. Los datos de empresas son de 2024 (el ranking de 2025 no sale hasta diciembre de 2026), así que hay un año de desfase respecto al resto.

Hay un mercado que no aparece casi nunca en los escaparates y mueve el mundo entero: el de las armas. No es solo un negocio —aunque lo sea, y muy grande—: es el mapa de quién protege a quién, de quién depende de quién para sobrevivir y de qué alianzas son de verdad y cuáles son de discurso. En 2025 el planeta gastó en defensa 2,9 billones de dólares, el máximo de la serie histórica y el undécimo año consecutivo de subida. Son unos 350 dólares por cada habitante de la Tierra en 2025 (SIPRI, dato verificado el 1-ago-2026; el SIPRI publica la cifra cada abril, así que el año que viene será otra).

Y en los últimos cinco años ha pasado algo que ha reordenado el tablero: la guerra de Ucrania.

Quién vende: el podio y el gran derrumbe

PuestoPaísCuota mundial [2021-25]Notas
1Estados Unidos42%Subió desde el 36%; exporta a 99 países
2Francia9,8%El gran beneficiado del hueco ruso
3Rusia6,8%Se desploma desde el 21%
4Alemania5,7%
5China5,6%
6Italia5,1%
7Israel4,4%
8Reino Unido3,4%
9Corea del Sur3,0%El otro gran ganador
10España2,3%

Los cinco primeros suman cerca del 70% de todo el volumen mundial. Pero el dato que cuenta la historia es otro: las exportaciones rusas han caído un 64% en cinco años, y su cuota ha pasado del 21% al 6,8% — a un tercio de lo que era. Rusia ha dejado de ser el segundo vendedor del mundo para quedarse con 30 clientes, de los cuales tres se llevan el 74% de todo lo que vende: India (48%), China (13%) y Bielorrusia (13%).

Las razones son las que uno imagina: su producción se la come el frente, las sanciones le cortan componentes y el prestigio de su material ha quedado tocado tras ver cómo se comporta en una guerra real. Quien ha recogido esa clientela ha sido, sobre todo, Francia y Corea del Sur.

Quién compra: Ucrania de cero a primera

PuestoPaísCuota mundial [2021-25]¿De quién depende?
1Ucrania9,7%EEUU 44%, Alemania 14%
2India8,2%Rusia (en descenso), Francia, Israel
3Arabia Saudí6,8%EEUU 77%
4Catar6,4%EEUU 48%
5Pakistán4,2%China 80%

Ucrania pasó del 0,1% al 9,7% entre los dos últimos quinquenios: de irrelevante a mayor importador del mundo. Es probablemente el vuelco más brusco que ha registrado nunca el SIPRI.

Y el cambio de fondo está en el mapa regional: Europa multiplicó sus importaciones por tres (+210%) y ya es la mayor región compradora del planeta, con un tercio del total. África, en cambio, cayó un 41%.

Cuánto se gasta el mundo en defenderse

PuestoPaísGasto 2025% de su PIB
1Estados Unidos954.000 M$3,1%
2China336.000 M$1,7%
3Rusia190.000 M$7,5%
4Alemania114.000 M$2,3%
5India92.100 M$—
6Reino Unido89.000 M$—
7Ucrania84.100 M$40%
8Arabia Saudí83.200 M$—
9Francia68.000 M$—
10Japón62.200 M$1,4%

Los cinco primeros concentran el 58% del gasto mundial, y Estados Unidos solo gasta más que los seis siguientes juntos. Pero fíjate en la tercera columna, que es la que de verdad duele: Ucrania dedica el 40% de todo lo que produce a la guerra, y Rusia el 7,5%. Son economías reorientadas a un solo objetivo.

En Europa, el rearme es real y rápido: el gasto de toda Europa subió un 14% en 2025, hasta los 864.000 M$, y el de los aliados europeos de la OTAN —559.000 M$— creció al mayor ritmo desde 1953. 22 países ya superan el 2% del PIB. Alemania creció un 24%, Polonia un 23% y España un 50%, superando el 2% por primera vez desde 1994. En la cumbre de La Haya de junio de 2025, los aliados se comprometieron a llegar al 5% del PIB en 2035 (3,5% en defensa clásica y 1,5% en infraestructura y resiliencia).

Contraste honesto: el propio SIPRI ha señalado que ese 1,5% es una categoría deliberadamente difusa, donde cabe casi cualquier cosa. Es más una señal política que un compromiso verificable.

Quién fabrica

Las cien mayores empresas del sector facturaron 679.000 millones de dólares en armas en 2024, un récord. Las cinco primeras —Lockheed Martin (unos 64.600 M$), RTX, Northrop Grumman, BAE Systems y General Dynamics— suman casi un tercio del total, y en 2024 crecieron todas a la vez por primera vez desde 2018.

Dos apuntes que dicen mucho:

  • Las empresas chinas cayeron un 10%, con Norinco desplomándose un 31%, arrastradas por las investigaciones de corrupción que paralizaron contratos militares.
  • SpaceX entra por primera vez en el ranking, con 1.800 millones en ingresos militares. El «nuevo espacio» ya es industria de defensa.

Lo que revela el mapa

Primera: Estados Unidos no vende armas, vende dependencia. Con el 42% del mercado y presencia en 99 países, no es solo un proveedor: es el que decide, en última instancia, si un aliado puede seguir combatiendo. Arabia Saudí compra el 77% de su material a Washington; Kuwait el 62%. Cuando un país depende así de un solo vendedor, cada contrato es también un cable de sujeción política.

Segunda: la paradoja europea. Europa se rearma a un ritmo desconocido desde la Guerra Fría… comprando mayoritariamente americano: EEUU suministró el 58% de las importaciones de los aliados de la OTAN. El discurso de la «autonomía estratégica» choca de frente con ese número. Matiz justo: los pedidos más recientes apuntan a que esa dependencia empieza a bajar, pero el dato quinquenal todavía no lo recoge.

Tercera: la guerra reordena el mercado más que cualquier política industrial. En cinco años, Rusia ha perdido dos tercios de su cuota, Ucrania ha pasado de no comprar nada a ser el primer importador del mundo, y Europa ha triplicado sus compras. Ningún plan estratégico habría movido el tablero tanto como lo ha movido una guerra.

Cuarta: el cuello de botella no es el dinero, son las fábricas. Europa se propuso producir unos dos millones de proyectiles de 155 mm al año y va muy por detrás de sus propios anuncios. Y no por falta de presupuesto, sino por límites físicos: explosivos, cargas modulares y nitrocelulosa —para la que Europa importa alrededor del 70% del algodón necesario desde China—. Dicho de otro modo: la munición europea para disuadir a Rusia depende de un insumo chino. (Aquí conviene cautela: las cifras de «capacidad», «producción real» y «entregas» se usan de forma intercambiable según a quién le interese.)

Quinta: los embargos existen, pero se aplican poco. En 2025 había 14 embargos de la ONU y 22 de la UE en vigor, y no se impuso ninguno nuevo; se reactivó el de Irán. Entre los de la UE está el de China, impuesto en junio de 1989 tras Tiananmen: a 3 de febrero de 2026 seguía en vigor, según la base de datos de embargos del GRIP, pese a que la Unión se lo planteó en 2004-2005 y no llegó a levantarlo. Y ahí hay un detalle que explica mejor que ningún discurso qué significa «un embargo europeo»: interpretar su alcance es competencia nacional de cada Estado miembro, porque nunca hubo consenso europeo sobre su contenido. Treinta y siete años después, veintisiete países aplican a su manera la misma prohibición. (Dato de estado, comprobado el 8-oct-2026: una decisión del Consejo puede cambiarlo de un día para otro.) Y en 2025 llegaron medidas nacionales sobre Israel: Eslovenia prohibió todo comercio de armas en agosto y España decretó un embargo total en septiembre.

La conclusión enlaza con la del resto de la serie: si el comercio viaja por unos pocos estrechos y la tecnología depende de unas pocas refinerías, la seguridad de medio mundo depende de las fábricas de un puñado de países. Y esa, quizá, sea la dependencia más difícil de romper.

Notas y fuentes

  • Ojo con las unidades: las cuotas de exportación son de volumen (TIV), no de dinero; los rankings de empresas son ingresos por armas según SIPRI, no facturación total (mezclarlos es el error más habitual).
  • Sin confirmar: el % del PIB de India, Reino Unido, Arabia Saudí, Francia y Polonia en 2025 (no está en los resúmenes públicos del SIPRI). El dato de Israel (8,8% del PIB) es de 2024, no de 2025.
  • Fuentes: SIPRI — Trends in International Arms Transfers, 2025 (marzo 2026), Trends in World Military Expenditure, 2025 (abril 2026), Top 100 Arms-producing Companies, 2024 (diciembre 2025), Yearbook 2026 cap. 17 y base de datos de embargos; OTAN (compromiso del 5%); comentario crítico del propio SIPRI sobre ese objetivo; Defense News (dependencia europea); RFE/RL (producción de munición).